Detrás de wawi
Una historia hecha de aprendizaje, tecnología y personas.
Detrás de cada proyecto siempre hay personas, historias y una forma particular de entender el trabajo.
Descubrí los valores que nos definen pasando el mouse sobre cada ícono.

CONOCIMIENTO
TECNOLOGÍA
INNOVACIÓN
EXPERIENCIA
COMPROMISO
EVOLUCIÓN
CONOCIMIENTOTECNOLOGÍAINNOVACIÓNEXPERIENCIACOMPROMISOEVOLUCIÓN
Conocé a quien está detrás de wawi
Más que un proyecto, una forma de trabajar
Detrás de wawi hay una historia personal atravesada por la educación, la tecnología y la convicción de que cada solución debe construirse con cercanía, escucha y propósito.
¡Hola! Soy Walter.
Antes que nada, gracias por pasar por acá.
Si estás leyendo estas líneas, me gustaría aprovechar para contarte un poco quién soy y por qué nació wawi. Después de todo, detrás de cada proyecto siempre hay personas, historias y una forma particular de entender el trabajo.
Siempre fui un apasionado por aprender. Y cuando digo siempre, es literalmente desde chico. Mientras muchos veían una computadora como una máquina, yo veía una herramienta capaz de cambiar la forma en que las personas aprenden, trabajan, crean y hasta se comunican. Con el tiempo entendí que la tecnología, por sí sola, no transforma absolutamente nada. Las personas sí.
Por eso decidí estudiar para ser Profesor de Educación Superior en Informática, una profesión que me permitió unir dos mundos que disfruto profundamente: la educación y la tecnología. Sin embargo, muy pronto descubrí que obtener un título era apenas el comienzo. Desde entonces nunca dejé de formarme. A lo largo de los años realicé postítulos, diplomaturas, trayectos de especialización y numerosas instancias de actualización profesional, convencido de que quien deja de aprender también deja de poder acompañar a otros.
Uno de los hitos más importantes de ese camino fue el postítulo “Enseñar y aprender en entornos virtuales”, que cursé antes de que el mundo cambiara con la pandemia. En aquel momento era una apuesta por comprender cómo la tecnología podía enriquecer los procesos de enseñanza y aprendizaje; nunca imaginé que poco tiempo después ese conocimiento se convertiría en una herramienta fundamental para acompañar a numerosas instituciones educativas en uno de los mayores desafíos de su historia reciente. Durante esos años tuve la oportunidad de colaborar en la implementación de plataformas educativas desde cero, diseñar entornos virtuales de aprendizaje y capacitar a equipos docentes para que pudieran incorporar estas herramientas en sus prácticas cotidianas. Aquella experiencia no solo marcó mi carrera profesional, sino que reafirmó una convicción que sigue guiando mi trabajo: la tecnología cobra verdadero sentido cuando ayuda a las personas a enseñar, aprender y crecer.
Con el paso del tiempo seguí ampliando mi formación en áreas como inteligencia artificial, educación digital, programación y robótica, accesibilidad, ciudadanía digital, bienestar en entornos conectados y metodologías innovadoras de enseñanza. No estudio porque “hay que hacerlo”; estudio porque realmente me apasiona. Soy de los que disfrutan explorando nuevas herramientas, investigando tendencias y preguntándose constantemente cómo pueden aprovecharse para mejorar la experiencia de las personas.
Esa curiosidad me llevó a trabajar junto a instituciones educativas, empresas, organismos públicos, docentes y profesionales de distintos ámbitos. Cada proyecto me dejó una enseñanza diferente y reforzó una idea que hoy guía todo lo que hago: ninguna solución sirve si no está pensada para quienes la van a utilizar.
Esa es, justamente, la esencia de wawi. No creemos en vender tecnología por vender tecnología. Creemos en escuchar, comprender y acompañar. Desarrollar un sitio web, una aplicación o una plataforma puede ser relativamente sencillo; el verdadero desafío es crear herramientas que generen valor, que simplifiquen el trabajo de las personas y que ayuden a las organizaciones a crecer. Lo mismo ocurre con la capacitación: no alcanza con enseñar cómo funciona una herramienta; lo importante es que quien la utilice gane confianza, descubra nuevas posibilidades y la convierta en parte de su forma de trabajar.
Cuando no estoy desarrollando un proyecto, probablemente esté leyendo sobre tecnología, probando alguna herramienta nueva, preparando una clase o imaginando la próxima idea que pueda convertirse en una solución útil para alguien. Soy un convencido de que el conocimiento tiene mucho más valor cuando se comparte, y esa es, en definitiva, la razón por la que nació wawi.
No para desarrollar software. No para dictar cursos. Sino para acompañar a personas y organizaciones a crecer, aprender e innovar a través de la tecnología.
Si llegaste hasta acá, te agradezco el tiempo que me dedicaste. Ojalá en algún momento podamos conocernos, intercambiar ideas y trabajar juntos. Estoy convencido de que los mejores proyectos no empiezan con una propuesta comercial, sino con una buena conversación.
Un gran abrazo,
Prof. Walter Ariel Pérez
Fundador y Director Académico de wawi
Nuestra historia
Así llegamos hasta acá
Recorré cada etapa pasando el mouse por los hitos. En pantallas táctiles también podés tocarlos.
La historia de wawi todavía se sigue escribiendo. ¿Escribimos el próximo capítulo juntos?
Si llegaste hasta acá, probablemente compartamos una misma convicción: la educación y la tecnología pueden transformar personas y organizaciones.

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